Tres especies de piojos que pueden infestar al ser humano

Se conocen más de 3.000 especies de piojos, de los cuales sólo tres puede infestar a los humanos: ya sea en la cabeza (Pediculus humanus capitis), en el cuerpo (Pediculus humanus corporis) o en el pubis (Pthirus pubis, también conocido como ladilla). Según el análisis “Pediculosis de la cabeza” publicado por la Asociación Española de Pediatría, los piojos humanos necesitan la ingesta de sangre varias veces al día y no viven fuera del cuerpo más de 48 horas. Su ciclo de vida es básicamente el mismo: huevos (liendres), ninfas y adultos. No tienen alas (no vuelan), no saltan pero se desplazan fácil y rápidamente por el cabello de un pelo a otro si está seco. Si el pelo está húmedo se mueven torpemente y son más vulnerables, se identifican más fácilmente y se pueden eliminar con más facilidad.   

Aunque el más conocido es el piojo de la cabeza, debido a su mayor prevalencia (diferentes estudios estiman que se sitúa entre el 4,9% y el 14% de la población escolar), es importante conocer cómo son los otros dos parásitos que, aunque menos habituales, también pueden afectar a las personas.

Los piojos corporales adultos (Pediculus humanus corporis), con una longitud de entre 2,3 y 3,6 mm., habitan e incuban sus huevos en la ropa (habitualmente en los pliegues y en las costuras) y solo se trasladan a la piel para alimentarse de sangre humana. Pueden vivir en la ropa hasta un mes y si se desprenden de su huésped mueren después de 5 o 7 días a temperatura ambiente. Por lo que respecta a la transmisión de enfermedades, solo el piojo del cuerpo puede transmitir enfermedades: el tifus, la fiebre de la trinchera y la fiebre intermitente, según especifica el Centers for Disease Control and Prevention.

En cuanto a los piojos púbicos adultos (Pthirus pubis), tienen una longitud de entre 1,1 y 1,8 mm. Por lo general, se encuentran adheridos al vello del área púbica, pero también pueden estar en otras partes del cuerpo como cejas, pestañas, barba, bigote, pecho y axilas. Los piojos del pubis se contagian más comúnmente durante la actividad sexual y, en muy raros casos, se pueden propagar a través del contacto con objetos como tazas de inodoro, sábanas, bañadores o ropa interior. Este tipo de parásito no transmite ninguna enfermedad.

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