Cuidado con los selfies, te pueden pasar los piojos

Hacerse un inocente selfie, término que se ha popularizado mundialmente para referirse a una autofoto, puede provocarnos más quebraderos de cabeza de lo que pensamos o al menos así lo advierten los expertos en pediculosis.

Parece una broma, pero desde que la moda de los selfies llegó a nuestras vidas, se ha detectado un incremento significativo en el número de contagios de piojos, especialmente entre los más jóvenes.  Y este dato se confirmó tras un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Holanda* (RIVM, por sus siglas en holandés) que reveló que los selfies favorecían la expansión de los piojos. El estudio, realizado entre 2.000 voluntarios, confirmó que el 28% de alumnos en la escuela primaria y el 19% en Secundaria en Holanda tiene piojos. Asimismo, tres cuartas partes de las infecciones por piojos se producen en los cabellos de las niñas, habitualmente más largos que los de los niños. Por último, el informe reveló que uno de cada diez adultos tiene piojos en su cabeza.

El motivo no es otro que el contacto físico que se produce en el momento de realizar la fotografía y que facilita que estos parásitos puedan transmitirse. Es decir, el simple gesto de juntarnos para encajar lo mejor posible en el encuadre, puede favorecer un traspaso de inquilinos en el caso de que uno de los retratados esté infectado.

Los selfies, por tanto, se suman a otros hábitos de riesgo y quizá son un factor que está influyendo en los últimos tiempos en la proliferación de estos temidos bichitos.  Además, la fiebre del selfie contribuye a que los piojos se extiendan más allá del ámbito puramente escolar, que tradicionalmente ha sido el principal foco de contagio.

Con esto no queremos deciros que evitéis haceros selfies. Es una práctica divertida y nos permite tener un recuerdo de momentos especiales. Pero hay que ser conscientes de que existe cierto “peligro”  y tener presente que un acto tan inocente y habitual como inmortalizar nuestras caras en una foto puede producirnos una sorpresa desagradable.

Así que, disfrutad con los selfies, aunque si queréis extremar las precauciones os damos algunos consejos que, si bien, no son infalibles, sí que contribuirán a reducir las posibilidades de trasmisión:

  • Evita que exista un contacto directo entre los cabellos. Recuerda que los piojos no pueden saltar, precisan del contacto físico para pasar de unas cabezas a otras.
  • En el caso de tener el pelo largo, es aconsejable que lo recojas en el momento de hacer la fotografía.
  • Si eres consciente de que tienes piojos (¡a todos nos puede pasar!), no favorezcas el contagio y mantén cierta distancia. Mañana agradecerás que lo hagan por ti.

 

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