Los 10 errores más frecuentes en los tratamientos contra los piojos en casa

La pediculosis afecta a entre el 5% y el 15% de la población escolar entre 5 y 12 años.  Y aunque los hogares están cada vez más familiarizados con los tratamientos, se cometen muchos errores cuando tratamos de eliminar los piojos en casa. ¿Quieres conocer cuáles son los más frecuentes? Te los resumimos aquí e incluimos algunos consejos para evitarlos.

  1. Aplicar soluciones contra la pediculosis como prevención. La Asociación Española de Pediatría afirma que los pediculicidas no deben usarse como profilaxis a pesar de que se comercialicen champús y colonias para ese fin.
  2. Utilizar productos inadecuados. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) alerta del riesgo del uso de principios como el fipronilo como tratamiento de la pediculosis en niños.
  3. No combinar pediculicidas con la extracción manual y medidas de limpieza ambientales. No todos los productos contra los piojos son adecuados para todos los casos, ni su eficacia se garantiza al 100% si no se complementan con el uso de la lendrera, la extracción manual y la desinfección del entorno habitual.
  4. Limpiar los objetos que han estado en contacto con la cabeza afectada solo con agua caliente. La limpieza con agua caliente de peines, sábanas, accesorios para el pelo, etc., puede que no sea suficiente. Es recomendable también su aspirado e introducirlos durante 48 horas en bolsas herméticas si es posible. De esta manera, al no estar en contacto directo con su fuente de alimentación en más de 24 horas, los piojos morirán.
  5. No hacer revisiones periódicas tras finalizar el tratamiento. Son más frecuentes los tratamientos mal hechos o las reinfestaciones, que las resistencias a los pediculicidas. Los huevos o liendres tardan en eclosionar 7 días por lo que si ha quedado alguno tras un tratamiento y no se realiza una revisión, se producirá una nueva infesta. La última revisión debe realizarse a las tres semanas para cubrir el ciclo de vida del piojo.
  6. Cortar el pelo al niño o niña. Llevarles al peluquero puede favorecer la aplicación del tratamiento y el uso de la lendrera, pero no es la solución a la pediculosis.
  7. Limitar su asistencia al colegio. Es un error dar por hecho que si tienen piojos no han de ir al colegio. Una vez aplicado el tratamiento correctamente pueden asistir a clase, aunque, tal y como recomiendan los expertos de los centros Head Cleaners, es aconsejable tomar una serie de precauciones como llevar el pelo recogido en el caso de las niñas y llevar una gorra en el caso de los niños.
  8. Dejar el pelo sucio durante el tratamiento. Aunque es verdad que los piojos se adhieren mejor al pelo limpio, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) asegura que “la falta de higiene favorece infestaciones más graves e infecciones añadidas. Al lavar y peinar el cabello asiduamente, un buen número de los parásitos son desprendidos o dañados, lo que contribuye a disminuir la infestación. Por tanto, mejor limpio”.
  9. Recurrir exclusivamente a remedios naturales. Del mismo modo, la AEDV advierte de que los tratamientos caseros como el árbol del té, el aceite de coco, la vaselina o la mayonesa se pueden utilizar para combatir la pediculosis pero tienen menor impacto que los pediculicidas químicos clásicos.
  10. No revisar las cabezas durante todo el año. Debemos tener presente que no sólo se contraen piojos durante el curso escolar, también el verano es una época en la que pueden aparecer en campamentos, piscinas, etc.

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